Un día se te apelmazó el corazón,
Y aún no has descubierto cual es la razón.
Bajo la lluvia estábamos juntos,
La tormenta nos desvió,
Intenté desprenderme de los miedos
Cuando mi madre nos vió.
Nos halló como cualquier otro día,
Tú destrozándome la cara,
No te bastó sólo con la mía,
Yo insultando tu mirada.
En todo momento tiemblo y pienso,
¿Cómo será su temerosa llegada?,
Sonrío y sólo así me miento.
Entras en casa con la mano morada.
Tú por mucho hombre ser,
Tan sólo sabes pegar,
Yo por ser poca mujer,
Siquiera sé planchar.
…Cuando demuestre la fuerza con la mano,
Quedarás anonadado,
Como tonto lo repetirás en vano,
Sin saber lanzar un dado.
